Muro digital
La expresión instrumentos musicales no convencionales son todos los objetos que nos rodean con los que podemos producir sonidos y, también, los instrumentos confeccionados con el fin de obtener nuevos sonidos
Elementos no convencionales, como la improvisación, la fusión de géneros y el uso de sonidos ambientales, enriquecen la música al fomentar la creatividad y la expresión personal. En la educación inclusiva, estos elementos permiten que todos los estudiantes, independientemente de sus habilidades, puedan participar y contribuir, promoviendo un entorno colaborativo donde se celebra la diversidad y la individualidad.
Un claro ejemplo es el trabajo de Jacob Collier, un músico conocido por su uso innovador de la armonía y la improvisación. Collier fusiona géneros como el jazz, el funk y la música clásica, incorporando elementos no convencionales como microtonalidad y arreglos complejos, todo esto ayudado desde La cultura de la conectividad que facilitó el florecimiento de la economía digital, que se está volviendo hegemónica desde que “la plataforma emergió como un nuevo modelo de negocios, capaz de extraer y controlar una inmensa cantidad de datos, y con este cambio hemos visto el ascenso de grandes compañías monopólicas”(Pág 4)
Estos nuevos espacios de creación musical han abierto las puertas a las nuevas posibilidades de abordar las músicas en los diferentes contextos.
En el contexto de la educación inclusiva, su enfoque puede inspirar a estudiantes de diferentes niveles y habilidades a experimentar con la música. Por ejemplo, en un aula, los estudiantes pueden participar en actividades de improvisación donde todos puedan aportar sus ideas sin miedo a cometer errores, fomentando la confianza y la colaboración.
Interculturalidades
Comprender perspectivas interculturales sobre el arte fomenta la empatía en la comunidad artística mundial. Al abrir espacios de diálogo y colaboración entre diferentes culturas. Al explorar diversas tradiciones y enfoques creativos, los artistas pueden desafiar sus propios prejuicios y ampliar su comprensión del mundo. Esta interacción no solo enriquece el proceso artístico, sino que también fortalece los lazos entre comunidades, promoviendo un sentido de unidad y respeto. Además, al compartir historias y experiencias únicas, se crea un entorno donde la empatía florece, lo que permite abordar problemas sociales de manera más profunda y efectiva. La apreciación de las distintas perspectivas enriquece el arte y nutre el crecimiento personal y colectivo.
La enseñanza artística es vital para formar al ser humano, enseñar que los niños puedan conectar con su cerebro, se educa el oído en una buena música, que mejore la empatía, que permita buenas relaciones, que permita formar al ser humano...la música nos acompaña siempre, de ahí que mantener el gusto por los sonido y los ritmos esta inmerso dentro de nosotros.
Referencias:
Chiti, P. A. (2003). Diversidad Cultural–Diversidad Musical. Una visión diferente-Las mujeres componiendo música. Revista de Artes, 12.

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